Una intervención centrada en la Ronda de Honor del Palacio San Martín que incluye un diagnóstico integral para un nuevo sistema estructural autónomo y la restauración del mosaico de teselas de forma artesanal. Un reto de máximo rigor en un verdadero símbolo cultural de la República Argentina.
El Palacio San Martín, declarado Monumento Histórico Nacional, no solo es una joya arquitectónica en Buenos Aires, sino también un símbolo cultural e institucional de la República Argentina. Desde Proyeco, asumimos con máxima responsabilidad y rigor técnico el desafío de intervenir en este emblemático edificio, ofreciendo soluciones innovadoras y respetuosas con su esencia.
En concreto, nuestra intervención se centró en la Ronda de Honor, una galería semicubierta que destaca por su pavimento original de mosaico realizado mediante la técnica artística de «opus tessellatum».
Un diagnóstico integral
Antes de definir cualquier actuación, desde Proyeco llevamos a cabo un detallado diagnóstico integral que incluyó las siguientes labores técnicas:
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El análisis estructural del sistema original compuesto por viguetas metálicas (IPN) y bovedillas cerámicas, mediante ensayos no destructivos como ultrasonidos y termografías. -
La evaluación específica del estado de los morteros bajo el mosaico, para determinar el grado de deterioro provocado por infiltraciones y el desgaste natural del material. -
El relevamiento exhaustivo de las instalaciones electromecánicas existentes, identificando y clasificando el estado de las instalaciones eléctricas, datos, climatización y contra incendios; diferenciando entre aquellas claramente obsoletas de las que permanecen actualmente en uso. -
Una evaluación patrimonial completa, mediante la inspección detallada de los elementos decorativos: cielorrasos lisos y decorados, solados de mármol y revestimientos originales. Con ello, se determinó su grado de conservación y la necesidad de restauración.
Este diagnóstico integral nos permitió comprender a fondo los desafíos específicos del área intervenida y, a partir de ello, diseñar soluciones técnicas ajustadas a las necesidades del edificio. Determinamos la necesidad de abordar la restauración desde una perspectiva dual: funcional y patrimonial.
Una solución técnica innovadora y respetuosa con el patrimonio
Para ello, planteamos una solución técnica innovadora que consiste en un nuevo sistema estructural autónomo, superpuesto a la estructura existente. Este sistema se caracteriza por:
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El respeto al sistema original, al estar tratando con un edificio con máxima protección patrimonial, se buscó reducir el impacto en la estructura original al implementar protecciones de goma elastomérica al diseñar los apoyos. -
El mantenimiento de las cotas existentes, respetando las alturas originales tanto del pavimento de mosaico como de los cielorrasos históricos. -
Una gran estabilidad, lo que proporciona una base firme y segura para poder soportar las cargas actuales y futuras del uso intensivo del espacio. -
Compatibilidad material a partir de la utilización de materiales compatibles y reversibles, respetuosos con la estructura patrimonial. -
La conservación del patrimonio. El sistema original se conserva con una función pasiva, sosteniendo los cielorrasos históricos y manteniendo la integridad visual y patrimonial del espacio.
Durante la fase inicial de la obra en 2018, la empresa contratista realizó un relevamiento detallado que detectó una diferencia de cota entre el nivel superior del nuevo sistema estructural y el nivel inferior de las carpinterías de hierro existentes en la fachada. Esta diferencia hacía inviable la colocación de la totalidad de conectores originalmente previsión entre ambas losas. Desde Proyeco, se llevó a cabo una modificación puntual del diseño estructural que reducía la cantidad de conectores específicos y así se evitaban interferencias con los elementos de la fachada.
Esta solución integral refleja nuestro compromiso con la innovación técnica y la conservación patrimonial, garantizando no solo la seguridad estructural del Palacio San Martín, sino también su legado histórico y cultural para las generaciones futuras.
La intervención sobre el mosaico: restaurar sin borrar la historia
Uno de los aspectos más sensibles del proyecto fue la actuación sobre el mosaico de teselas de la Ronda de Honor. Su alto valor histórico, artístico y material exigía una metodología de intervención especialmente cuidadosa y capaz de garantizar su conservación y estabilidad en el tiempo.
Así, la solución adoptada se compuso de una serie de procedimientos rigurosos:
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La extracción por módulos controlados, en piezas de aproximadamente 0,2 m², atendiendo al mapeo de daños existentes y respetando las juntas naturales de la composición. -
La restauración artesanal en un taller especializado, donde cada módulo fue tratado individualmente siguiendo criterios de conservación internacional. -
La recolocación sobre cama de mortero compatible, asegurando su correcta integración con el nuevo sistema estructural y garantizando su durabilidad, estabilidad y aspecto original.
Todo el proceso se desarrolló bajo los principios fundamentales de la conservación patrimonial: mínima intervención, reversibilidad de las técnicas empleadas y uso de materiales inertes y compatibles con los originales.
Gracias a esta intervención, fue posible recuperar íntegramente el valor estético y simbólico del mosaico, devolviendo a la Ronda de Honor su carácter histórico sin renunciar a los estándares técnicos actuales.
Patrimonio y técnica: una alianza necesaria
En conclusión, este proyecto demuestra que es posible intervenir el patrimonio construido sin renunciar a los más altos estándares técnicos exigidos por los edificios en uso. La clave se encuentra en la conjunción de disciplinas diversas que deben trabajar en armonía:
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Ingeniería estructural, para garantizar la estabilidad y funcionalidad. -
Arquitectura y restauración, para conservar el valor histórico y estético. -
Historia y gestión pública, para contextualizar y dar sentido a la intervención.
Es por eso que desde Proyeco entendemos la rehabilitación patrimonial no solo como una mera tarea técnica, sino como una manifestación de compromiso con la memoria urbana, la identidad colectiva y el entorno institucional y social.
Preservar el pasado es también proyectar el futuro con criterio y responsabilidad.
